Expediente
VARGINHA-002
Una enfermera describe 3 dedos y un olor que nunca olvidó
Tenía treinta y un años. Se lavó las manos siete veces. No ha vuelto a hablar con su hermana desde que terminó el turno de mañana.
- Tipo
- TRANSCRIPT
- Fecha del Registro
- 1996-02-04
- Fuente
- Transcripción de testimonio, identidad sellada
Resumen
Declaración prestada por una ex enfermera de urgencias, de 31 años en el momento del incidente, que relata un breve contacto físico con un sujeto bajo custodia durante un traslado. La testigo describe consistentemente tres dedos alargados, sin pulgar oponible, y un olor orgánico que compara con ozono mezclado con cobre húmedo. La testigo ha rechazado todo contacto posterior.
Inventario
- Edad de la testigo (1996)
- 31
- Función
- Enfermera de sala de trauma, hospital regional
- Duración de la entrevista
- 1 hora 12 minutos
- Estado de identidad
- Sellada a petición de la testigo
Condiciones de revelación
La testigo accedió a una única entrevista grabada en 1996, con la condición explícita de que su nombre y lugar de trabajo nunca se asociaran a la transcripción. Ambas condiciones se han respetado. No ha concedido ninguna entrevista posterior a ninguna parte en los veintiocho años transcurridos desde entonces.
Accedió a la grabación original únicamente después de que el entrevistador llegara solo y no presentara más equipo de grabación que un solo casete de audio. El casete está en manos de un tercero en sobre sellado.
Lo que recuerda
Describe haber sido solicitada, sin explicación, para asistir en el traslado de «un paciente bajo sujeción» desde una entrada de servicio a una sala interior a la que nunca había tenido autorización de acceso. Le dijeron que el paciente estaba contaminado y le entregaron guantes pero ningún otro equipo de protección.
Se produjo un breve contacto cuando el miembro derecho del paciente cayó de la camilla mientras ella ayudaba a reposicionarlo. Describe tres dedos alargados sin pulgar oponible, una muñeca que articulaba en dos planos que le resultó difícil describir, y una temperatura cutánea notablemente inferior a la suya.
El olor, dice, es lo que no puede olvidar. Lo compara con el ozono tras una tormenta eléctrica, mezclado con el olor a cobre húmedo de una hemorragia arterial. Se lavó las manos repetidamente durante el resto de su turno y de nuevo en casa.
Después de aquella noche
Dejó el hospital en el plazo de cuatro meses. No ha vuelto a trabajar en entorno clínico. La transcripción de admisión señala que durante la entrevista se detuvo dos veces por períodos superiores a noventa segundos y que el entrevistador no la interrumpió durante esas pausas.